jueves, 21 de febrero de 2008

Título del trabajo:
Saber Cuidar




Integrantes del grupo:




Tema de la imagen:




Destrezas y habilidades a evaluar:
Logro óptimo - 25-30 pts.
Logro bueno - 20- 24
En desarrollo - 19 pts. o menos

I Pensamiento crítico

a. demuestran con claridad el propósito del trabajo

b. manejan la conceptualización de Leonardo Boff sobre el cuido de sí y así el significando profundo de la fábula-mito de Cuidado

c. crean nuevo conocimiento al buscar una solución sustentable para el evento
30 pts.


II Comunicación oral y escrita

a. el texto escrito no tiene errores ortográficos

b. el tono empleado es adecuado

10 pts.

III Destrezas de investigación

a. utilizan tres fuentes de información bien balanceadas
(ensayos, artículos, libros…)

b. parafrasean y citan adecuadamente

10 pts.


IV Trabajo en equipo

Esta puntuación es responsabilidad de los compañeros de grupo
10 pts.

martes, 19 de febrero de 2008

Fotos para el Reporte Oral

En esta dirección encontrarán casi todas las fotos del slide show que vimos en clase. Lo publiqué tarde, así que si no han elegido por esta razón están excusados (claro de entregar el tema para el reporte) para la clase de mañana.
Prof. Bauzá

http://imagenesejercicio.blogspot.com/

domingo, 10 de febrero de 2008

artículo sobre el cuido de sí

FOUCAULT: LA ÉTICA COMO SUBJETIVACION

Carlos Rojas Osorio

Entre los años l976 y l984, Michel Foucault trabajó en sus dos últimos volúmenes sobre Historia de la sexualidad, y otros ensayos y conferencias que giraron todos alrededor del tema de la ética de la subjetivación. Pero para escribir esta obra reenfocó completamente su trabajo como él mismo indica al comienzo del segundo volumen de la mencionada obra. ¿Qué cambios se operaron en su pensamiento?

En primer lugar, Foucault aduce que el poder no es el objeto principal de sus investigaciones. Declaración bastante sorprendente si se tiene en cuenta que desde Vigilar y castigar hasta el primer volumen de la Historia de la sexualidad todos sus escritos, entrevistas y conferencias habían girado en torno al tema de las relaciones de poder, siguiendo así, según sus propias palabras, la genealogía nietzscheana. En este último período que suele denominarse "ético" del pensamiento de Foucault él focaliza su objetivo en tres campos: 1) Los juegos de verdad, 2) los juegos de poder, 3) las técnicas de subjetivación. Es este último aspecto el que le interesa en su último período, y el que nos interesa resaltar en este artículo.

En segundo lugar, hay una autocrítica en la que cuestiona el estudio nietzscheano del poder como enfrentamiento, como belicosidad. Esta autocrítica se encuentra en sus lecciones Genealogía del racismo. "Está claro que todo lo que hice en el curso de los últimos años se inscribía en el esquema de lucha-represión, y que es ésto lo que he tratado de hacer funcionar hasta ahora, que me veo obligado a reconsiderar, ya porque en toda una serie de puntos este esquema esté aún insuficientemente elaborado, ya porque creo que las mismas nociones de represión y de guerra deben de ser considerablemente modificadas, o, en último término abandonadas. En todo caso creo que se las debe reconsiderar mejor". (Foucault, l992, p. 31) Ahora va a atender al poder como "gobierno", y va a distinguir entre gobierno de cosas (tecnología), gobierno de hombres (política de estado) y gobierno de sí mismo (la ética). Esta triple división de los gobiernos aparece en el artículo La gouvernementalité. (La gubernamentalidad).

En tercer lugar, hay también una nueva valoración de la Ilustración. Ello para cuestionar las simplificación posmoderna de Lyotard y en respuesta, por adelantado, a las críticas de Habermas. Desde luego, no se trata de los contenidos de la Ilustración sino de lo que Foucault denomina una "ontología del presente". Nuestro autor piensa que Kant se planteó esta pregunta ¿Qué somos nosotros en este momento? Pregunta que puede ser reiterada en cada presente y que conduce a la ontología del presente. En la misma línea de pnesamiento iluminista, Foucault destaca que no se puede criticar a la razón en términos absolutos, totalitariamente. En cambio, lo que es necesario es cuestionar la racionalidad de los códigos dominantes de la cultura, la racionalidad que sirve a efectos de dominación y sujeción de los seres humanos. Escribe Foucault: "Caracterizaré el ethos filosófico propio de la ontología crítica de nosotros mismos como un test histórico práctico de los límites que podemos superar y así como un trabajo que efectuamos nosotros mismos sobre nosotros mismos como seres libres". (¿Qué es la ilustración?, Poster, 1990, 311).

Estos tres cambios, son supuestos necesarios para entender el viraje foucaultiano hacia la ética de la subjetivación.

Foucault comienza señalando que el "cuidado de sí" se convirtió en el principio básico de razonabilidad ética y al mismo tiempo en una condición necesaria de la vida filosófica y en la forma de acceso a la filosofía. Foucault se refiere a los filósofos griegos del siglo IV AC, y a los estoicos. En su programa de investigación también estaba proyectado un estudio sobre la técnica de subjetivación en el Cristianismo, la cual aparentemente llegó a escribir pero no a publicar. De hecho el título de la obra era Las aventuras de la carne.

Foucault distingue entre una moral como código y una moral que tiende a una ética. En la moral como código no es importante la práctica de la subjetivación. En cambio, en la ética lo decisivo es la subjetivación. Paxti Lanceros cuestiona esto y afirma que en los códigos morales también se suponen unas prácticas de subjetivación, y da como principal ejemplo el cristianismo. Parece, en Foucault, más bien una cuestión de énfasis, esto es, le interesa destacar no los códigos morales, que en realidad no cambian mucho, sino más bien las técnicas de subjetivación. De hecho Foucault sabe que el cristianismo tiene una "práctica de sí" y la describe calificándola como "hermenéutica del sujeto", que es una forma de dominio de sí mismo.

Aunque no se puede hablar de un tratado de ética en Foucault, como han hecho algunos intérpretes, sin embargo, se pueden destacar varias proposiciones éticas importantes en su obra tardía. Y entre ellas la primera y fundamental es la afirmación de la libertad como principio ético. "La libertad es la condición ontológica de la ética, pero la ética es la forma reflexiva que adopta la libertad". (HmS, l994, p. 11) O También "La ética es la forma deliberada que toma la libertad". Este supuesto ético es importante no sólo por su valor ético intrínseco, sino también porque Foucault responde a quienes veían en su teoría de las relaciones de poder un determinismo donde la libertad brillaba por su ausencia.

La ética se convierte en el núcleo central de la filosofía, y tanto la una como la otra son definidas como elucidación de las técnicas de subjetivación. "La filosofía es el conjunto de los principios y las prácticas con los que uno cuenta y que se pueden poner a disposición de los demás para ocuparse adecuadamente de uno mismo o del cuidado de los otros". (HmS, 1994, p. 61) Foucault había criticado la moderna filosofía del sujeto, pero en este período ético va hablar y escribir insistentemente de la subjetivación. Por eso escribe: "El sujeto no es una sustancia. Es una forma y esa forma no es siempre la mismo..., lo que interesa es precisamente la constitución histórica de esas formas diferentes del sujeto en relación con el juego de la verdad". (HmM, l994) En otras palabras, el sujeto de la modernidad que Foucault criticaba era un sujeto ya constituido, un sujeto estático, pero ahora de lo que se trata es del dinamismo por el cual el sujeto se constituye a sí mismo, es decir, de un proceso de subjetivación. "De la idea de que el sujeto no nos es dado, pienso que se deriva una consecuencia práctica: tenemos que crearnos a nosotros mismos como una obra de arte". (Dreyfus, 1990)

Foucault habla de la sustancia de la ética en el sentido de aquello que en el ser del sujeto está abierto a una transformación histórica. Y es la libertad práctica la que nos invita a esta transformación. Es la posibilidad de dar un "nuevo impulso, lo más vasto posible, a la obra inacabada de la libertad". (HmS, 1994, p. 213) Es, como comenta John Rachjman,la libertad "como manera de escoger una manera de ser". (Rachjman, en: l990, p. 213) La sustancia ética para los griegos son los placeres (aphrodisia), para el C ristianismo esa sustancia ética es el deseo. Foucault explica esta sustancia ética ampliamente:

"El individuo circunscribe la parte de sí mismo que constituye el objeto de la esta práctica moral; define su posición en relación con el presente que sigue, se fija cierto modo de ser que valdría como realización moral de sí mismo y para hacerlo así obra sobre sí mismo, se empeña en conocerse, se controla, se experimenta, se perfecciona, se transforma". (Usage des plaisirs, p. 35)

El "cuidado de sí" es una práctica permanente de toda la vida que tiende a "asegurar el ejercicio continuo de la libertad". (James Bernauer, p. 254) Ello es así porque "La finalidad de esta ética es ciertamente la libertad". (Ibid, p. 266) Se trata de liberarnos nosotros mismos de las tecnologías de desarrollo de sí mismo que se nos imponen para acceder a la propia técnica de subjetivación, al propio cuidado de sí mismo, al propio estilo de vida.

El cuidado de sí mismo es una actitud para consigo mismo,para con los otros e incluso una relación con el mundo. Foucault estudió tres períodos o tres formas de subjetivación: la de los griegos, la de los estoicos principalmente romanos y la del cristianismo.

Comencemos con los griegos del siglo cuarto AC. Para los griegos el sujeto debe transformarse para tener acceso a la verdad. Necesita una especie de conversión. "La verdad es lo que ilumina al sujeto y da tranquilidad al espíritu. "(HmS: 38) ¿Qué transformaciones son necesarias para tener acceso a la verdad?

En el diálogo platónico Alcibíades, Sócrates trata de transformar a Alcibíades en el sentido de acceder al gobierno de sí mismo. La necesidad de ocuparse de sí mismo está ligada al poder (modelo griego). La verdad exige transformación de sí mismo. Alcibíades muestra debilidad al someterse a los placeres y los deseos. El modelo platónico es el siguiente: me ocupo de mi mismo para mejor gobernar la ciudad. Ocuparse de sí mismo significa ocuparse de la propia alma. El alma se sirve del cuerpo. El alma es el sujeto que se sirve del cuerpo y del lenguaje. El alma es el sujeto de la acción. Es necesario ocuparse del alma y no sólo del cuerpo. El maestro sirve de guía en el cuidado de sí mismo. En el modelo griego el ocuparse de sí mismo se refiere a una clase aristocrática. Para Platón el conocimiento de sí mismo encuentra su perfección en el acceso a la verdad. También se trata para Platón de conocer lo divino que hay en uno mismo. El cuidado de uno mismo es una especie de terapia. "El otro es indispensable en la relación con uno mismo". (HmS, 57) En la Retórica uno actúa sobre los otros a través del discurso. En la filosofía se trata de la práctica de sí mismo y de la disposición para que el otro también cuide de sí mismo. El filósofo como guía de la existencia. El conocimiento de uno mismo conduce a la filosofía. El conocimiento de uno mismo conduce a la catarsis, pero también conduce a la praxis política.

La "enkrateia" es un principio que aplica al dominio de sí mismo. "Forma activa de dominio de sí mismo, que permite resistir o luchar, y asegurar su dominio en el campo de los desos y los placeres". (HS, II, 62 trad.) Se trata de la posibilidad de que uno llegue a dominar sus placeres y sus deseos, y no que uno sea dominado por ellos. Es, pues, un gobierno de sí mismo. Una batalla de fuerzas en el interior de uno mismo, pero en la que uno mismo debe vencer. "La más vergonzosa de las derrotas, la más ruin, dice Foucault citando a Platón, consiste en ser vencido por uno mismo". (Leyes, I, 626). El hombre viril no se deja vencer.

Entre los griegos del siglo cuarto se trata de gobernarse a sí mismo para mejor gobernar a los demás. El padre debe saber dominarse, para así gobernar a la esposa, a los hijos y a los esclavos. Asimismo, quien gobierna la ciudad debe saber gobernarse a sí mismo para poder gobernar a los otros. Este esquema se encuentra muy claramente en Aristóteles, especialmente en la Política. El gobierno de sí mismo se verifica desde la razón, constituye una especie de prudencia, 'sophrosyne'. Este gobierno es una soberanía de sí mismo y un ejercicio de libertad frente a los placeres y los deseos. El dominio de sí mismo lo constituye en sujeto moral. Hay, afirma Foucault, "Toda una forma de constituirse como sujeto que tiende el cuidado justo, necesario y suficiente de su cuerpo". (HS, II, 102., trad.) El individuo configura su subjetividad con criterios de belleza, verdad y soberanía. Foucault denomina e este modo de vivir como una "estética de la existencia". El dominio de sí (epimeleia) se aplica a la relación con el cónyuge y al amor intermasculino.

Foucault recalca que en el caso de Platón, aunque se mantiene en el modelo del dominio de sí mismo, sin embargo, acentúa mucho más la austeridad,la templanza, la abstinencia, en favor de la búsqueda de la verdad. El individuo no puede acceder a la verdad sino por un proceso moral de dominio de sí, de ascesis y así llegar al amor verdadero que es la sabiduría. En Grecia, nos dice Foucault, se da una ética de la elección, no de la obediencia sumisa; es una ética más de la forma que de la norma; no es una moral inscrita en un código de prohibiciones.

Pasemos a lo que Foucaut esribe acerca de los estoicos en la cuestión del gobierno de sí mismo y lo que él denomina tecnologías del yo. Con los estoicos el cuidado de sí mismo se convierte en unfin en sí mismo. El sí mismo se convierte en el objetivo del cuidado de sí mismo. Autofinalidad. Actividad centrada en el sí mismo. Se entiende la filosofía como una forma de espiritualidad. Se produce una cultura de uno mismo. Se trata de liberarse de lo que dependemos. En el estoicismo se trata de la autoobjetivación, en el cristianismo de transubjetivación. En los estoicos el conocimiento de la naturaleza era necesaria para el cuidado de sí mismo. Uno no puede conocerse a sí mismo como es sino teniendo acerca de la naturaleza un punto de vista. Se trataba de resituarnos en un mundo racional y tranquilizador. Un mundo como estructura de causas y efectos que debemos captar primero si queremos liberarnos, pues esa liberación no es sino el reconocimiento de la necesidad de ese encadenamiento causal.

La ascesis (Askesis) es la consideración progresiva del yo; es el proceso hacia una mayor subjetivación. El alma virtuosa se halla en comunicación con todo el universo. El alma recorre todas las cosas del mundo

La máxima del oráculo de Delfos "conócete a ti mismo" debe ir acompañada de otra: "ocúpate de ti mismo". Como aclara Foucault: "El conocimiento de uno mismo es únicamente un caso particular de la preocupación por uno mismo". (HmS, 1994)

Séneca nos dice que si queremos salir de la ignorancia es necesario el cuidado de sí mismo. La ignorancia es mala para nuestra salud. El peor estado en que filosóficamente uno puede encontrarse es un estado de estulticia. Esta estulticia implica una aceptación no crítica de las representaciones. Estulto es el que se dispersa en el tiempo y que no pone su voluntad en alguna finalidad importante. Esa voluntad volátil no puede ser libre. Querer libremente es querer sin estar determinado por representaciones o inclinaciones. La voluntad justa no tiene otro objeto que a sí mismo. Ahora bien, el estulto no se quiere a sí mismo. Salir de la estulticia es ponerse en actitud tal que uno llegue a quererse a sí mismo. "La constitución de uno mismo en el objeto, en el fin absoluto y permanente de la voluntad, no puede lograrse más que por mediación del otro. (p. 60) El cuidado de uno mismo hace necesaria la presencia del otro. La filosofía es la guía para el logro del gobierno de sí mismo.

La práctica de uno mismo entra en relación con la práctica social, nos dice Séneca. Los estoicos hablan de conversión. La conversión consiste en liberarse de todas aquellas dependencias que nos esclavizan; liberarnos de lo que no controlamos. Más que el conocimiento, lo crucial es el ejercicio ascético.

Séneca distingue en la filosofía la parte que se refiere al ser humano, lo que se relaciona al quehacer en la tierra y, finalmente, lo que se refiere a los dioses. La razón humana es de igual naturaleza que la divina. La razón nos descubre como punto insignificante en el universo. La razón revela la fuerza y presencia de la naturaleza y nos muestra la insignificancia. Este conocimiento de la Naturaleza es, pues, de ayuda para el conocimiento de sí, nos ayuda a afinar nuestra mirada. La virtud es contemplación del todo. No hay repliegue del alma con respecto al mundo, sino saber ver en el presente las cosas del mundo. No perder de vista el mundo en el que estamos.

Séneca plantea la cuestión acerca de cuándo y bajo qué condiciones debe uno alejarse de la política para dedicarse al cuidado de sí mismo. Séneca le insiste a Lucilio que deje la política y se ocupe de sí. Epicteto, Séneca, Marco Aurelio insisten en que el cuidado de sí mismo debe realizarse a lo largo de toda la vida y que cuanto más temprano uno comience mucho mejor. Séneca recomienda que el individuo anote todos sus actos, lleve una escritura acerca de sí mismo. Séneca y Marco Aurelio escriben cartas para ayudar a sus discípulos. Se crea así una literatura acerca del yo.

Se incluye también una práctica del examen de conciencia. Controlar nuestras representaciones. Askesis: dominio de sí mismo a través de la adquisición y asimilación de la verdad. La askesis de los estoicos tiene dos elementos: meditación y ejercicio.

La meditación de la muerte es la culminación de estos ejercicios. Marco Aurelio la ubica como la cumbre de la moral, la gran prueba de la autonomía del sujeto y del dominio del yo. Del mismo modo, Séneca le escribe a Lucilio afirmando la necesidad de vivir cada día como si fuese el último.

El cuidado de sí implicaba una serie compleja de obligaciones en función del alma. Las cartas de Séneca ejemplifican bien estas obligaciones. En teoría el cuidado de sí se dirige al alma pero envuelve al cuerpo en una infinidad de preocupaciones de detalle. En Séneca se recomienda el retiro al campo, a la vida rural, pues la naturaleza hace propicio el contacto con uno mismo. En el período helenístico el cuidado de sí no es meramente una preocupación para prepararse para la política sino que se ha convertido en preocupación general. No se trata sólo de prepararse para la política, al contrario, se recomienda retirarse de la política para dedicarse al cuidado de sí mismo. Tampoco se trata de una preocupación sólo de los jóvenes sino que se convierte en un arte de vivir para todos y a lo largo de toda la vida. El cuidado de sí es más bien un modo de "prepararse para cierta realización completa de la vida" "Esta realización es completa justamente en el momento anterior a la muerte". (TY, 67) La vejez no se valora negativamente sino que se la aprecia como la proximidad a la realización personal. Séneca suele utilizar un lenguaje jurídico. Da la impresión de que el yo es juez y acusado al mismo tiempo. "El examen de sí significa la adquisición de un bien. Las faltas son simples buenas intenciones que se han quedado sin realizar. La regla es un método para hacer algo correctamente, sin juzgar lo que ha ocurrido en un pasado." (TY, 71)

Se trata en Séneca de la administración de sí mismo. No se trata de revelar la verdad escondida de un sujeto, sino de "recordar una verdad que ha sido olvidada". El recuerdo de las faltas cometidas tiene como fin medir la diferencia que nos separa del éxito en el arte de vivir. Para los estoicos la verdad se halla en los logoi -las enseñanzas del maestro- y no en yna verdad secreta del yo. No se trata del desciframiento del yo sino del recuerdo de lo que hemos hecho con vistas a lo que debe ser. Askesis para el estoico no es renuncia sino dominio de sí. Adquirir una verdad, una verdad como ethos. El individuo debe debe considerar su independencia con respecto al mundo externo.

Epicteto aconseja vigilar nuestras representaciones. Para ello usa dos clases de ejercicios: los éticos y los sofísticos. Los sofísticos son ejercicios interrogativos: preguntas y respuestas. Pero de ello se debe sacar una lección ética. El ejercicio ético puede hacerse durante un paseo, una caminata en la mañana. Se trata de comprobar si uno se conforma con las reglas. "Para Epicteto el control de las representaciones no significa descifrar sino recordar los principios de acción y, por lo tanto, percibir a través del examen de uno mismo si gobiernan la propia vida". (TY, 78)

Consideremos el importante texto de Epicteto que dice:

"I. 1. De todas las cosas que existen, unas dependen de nosotros y otras no. Las que dependen de nosotros son la opinión, el impulso, la inclinación y la aversión, en una palabra, todos nuestros actos. Las cosas que no dependen de nosotros son el cuerpo, los bienes, la reputación, las dignidades, en una palabra, todo aquello que no entra en el número de nuestros actos.

2. Las cosas que dependen de nosotros son libres por su naturaleza, nadie puede impedirlas y nada puede estorbarlas; las que no dependen de nosotros son impotentes, serviles, nos embarazan y son completamente extrañas a nosotros.

3. No olvides, por lo tanto, que si las cosas que nos esclavizan por su naturaleza las consideras libres y tienes por propias las que son extrañas a nosotros, habrás de sentirte maniatado, dirigirás reproches a los dioses y a los hombres. En cambio, si consideras es tuyo sólo aquello que te pertenece y extraño a ti lo que no te pertenece, no recriminarás ni culparás a nadie, no harás ni una sola cosa contra tu propia voluntad, nadie podrá perjudicarte, no tendrás enemigos, pues no estarás en condiciones de recibir daño ninguno.

5. Ejercítate, por consiguiente, en replicar abiertamente a toda representación desagradable: "eres una representación, y no enteramente lo que pareces". Después examínala y sométela a las reglas que conoces y sobre todo a ésta: si pertenece al grupo de cosas que dependen de tí o al de las que no dependen de tí- Y si es de las que no dependen, ten prontas estas palabras: "Nada tienes que ver conmigo".

(Epicteto, Enquiridion, I, 1-5)

No son las cosas las que nos esclavizan, sino las falsas representaciones que nos hacemos de las cosas. Por eso, debemos poder distinguir con claridad hasta dónde llega nuestra libertad y cuáles son sus límites. No hacemos más que obstaculizar nuestra felicidad el que confundamos lo que depende de nosotros con lo que no depende de nosotros.

LOS estoicos también utilizaban como técnica del cuidado de sí la interpretación de los sueños. Eran bastante críticos y escépticos con respecto a la interpretación. Pero la interpretación de los sueños era muy popular. Es necesario enseñar a la gente a interpretar sus propios sueños. Cada uno puede ser su intérprete. El libro más famoso que nos queda de esta época es el de Artemidoro: La interpretación de los sueños. Algunas personas interpretaban los sueños como como un mensaje de los dioses para el cuidado de la salud y la curación de enfermedades. (Cfr. Aelio Aristide).

La tercera forma de subjetivación es la del cristianismo. Hay algunas referencias de Foucault, a pesar de que la obra dedicada a dicho tema, como dije, no llegó a publicarse. Para el cristianismo el cuidado de sí mismo se veía como un egoismo. Por eso manda más bien la renuncia a sí mismo y la ética del no-egoismo. La conversión cristiana es una ruptura dentro de uno mismo. La salvación posibilita el acceso a uno mismo. En el cristianismo uno tiene que enunciar un discurso sobre sí mismo y sólo así puede ser guiado. El cristianismo "impone obligaciones muy estrictas de verdad, dogma y canon". (TY, p. 80) El acceso a la verdad requiere la pureza del alma. San Agustín habla del procurar la verdad interior de sí mismo. La 'exomologesis' y la 'exagoreusis' son parte de las técnicas de subjetivación del cristianismo. La exomologesis es el reconocimiento de sí mismo como pecador. En la hermenéutica del sujeto es importante la tarea de interpretación; en cambio, no lo era en las tecnologías del yo del estoicismo. En los estoicos se usaban mnemotecnias y la retórica. En el cristianismo se usa la autoobservación. "Al comienzo de la época cristiana ...se produce un cambio importante al nivel de la concepción del sujeto y de las técnicas de constitución de sí mismo: se inaugura una voluntad de saber, que afecta al propio yo, a la profundidas en que se manifiesta: una obligatoriedad de que cada uno conozca quién es y lo que ocurrió dentro de sí. Se trata de descifrar o constituir la verdad de uno mismo". (Cit. en Lanceros, l996, p. 49) Es una verdad, como dice San Agustín, que "mora en el interior de uno mismo".

Tertuliano traduce exomologesis como "publicatio sui": reconocerse públicamente. Lo cual significa saberse y reconocerse como pecador. Conocerse a sí mismo, pero reconocerse como pecador. La exomologesis "es el reconocimiento dramático del estatuto de penitente". Entre los estoicos también se daban prácticas del examen de conciencia, pero en una actividad privada y a veces dentro de una "discreta intimidad compartida". (Lanceros, 1996, 51) Pero en el cristianismo es esencial el carácter público y obligatorio de la exomologesis. "En el cristianismo primitivo...la ciudad es testigo del sufrimiento, la vergüenza y la humillación de quien se ha descubierto pecador". (Lanceros, 1996, 51)

La exagoreusis es el ejercicio de verbalización de los propios pensamientos, actos e inquietudes que se practiaba ante el superior en la disciplina monacal. Implicaba un control del pensamiento y su expresión verbal ante el superior. Todo debe ser expresado y nada debe permanecer oculto. No basta ni el autoconocimiento ni el autocontrol, se hace necesario también la expresión externa de la palabra. "Descubir a su abad por un humilde y sincera confesión los malos pensamientos que le salvaguardan, y las faltas ocultas que hubiese cometido". (San Benito, regla, cap. VII). También aquí se trata de una relación entre el sujeto y la verdad; una nueva relación a la vez moral y epistémica.

Escribe Foucault: "Esta tecnología epistemológica del yo, o esta tecnología del yo orientada hacia la permanente verbalización y descubrimiento de los más imperceptibles movimientos del yo, aparece victoriosa después de siglos y siglos, y es todavía dominante hoy". (Cit. Lanceros, 1996, p. 54). No hay un sujeto como fundamento positivo inalterable, más bien hay que decir que el yo se correlaciona con una determinada tecnología en la cual éste se constituye. No hay sujeto sino técnicas de subjetivación. Foucault, en el primer volumen de la Historia de la sexualidad, mostró la persistencia de esas técnicas de verbalización no sólo en la práctica católica de la confesión, acentuada con la contrareforma, sino también en el psicoanálisis. El diván del psicoanalista sustituye al confesionario católico.

Es de notar que la casi totalidad de lo escrito por Foucault acerca de la ética de la subjetivación es un estudio histórico, especialmente dedicado a los griegos y a los romanos. Lo que el mismo Foucault nos dice acerca de la ética se reduce a unos pocas proposiciones, fundamentales sin duda, pero que difícilmente son suficientes para un tratado de ética como quieren algunos. Estas proposiciones son las siguientes: 1. La filosofía tiene como núcleo central la ética. 2. La libertad es el fundamento de la ética. 3. La ética gira en torno a las técnicas de subjetivación, es decir, al cuidado de sí mismo. 4. La ética como cuidado de sí se constituye como una estética de la existencia, como una obra de arte, justo la obra de arte que yo mismo puede crear con respecto a mi propia existencia. 5. El cuidado de sí me hace fuerte para la resistencia política. 6. El cuidado de sí implica también una disposición al cuidado por el otro ser humano. 7. Las técnicas de subjetivación se da en cada cultura y no están separadas de los juegos de verdad y de los juegos de poder. 8. Se puede constiyuir una técnica de sí, un cuidado de uno, en un ámbito de libertad.

En cambio, Foucault no dice cuál es la instancia de la personalidad que dirige ese cuidado de sí. (Para los griegos era la razón). Tampoco dice cuál es la instancia que debe obedecer, que debe sujetarse al dominio de sí. (Para los griegos eran los placeres, y para el cristianismo era el deseo, la carne). Tampoco hay directrices concretas de Foucault con respecto a qué técnica de suibjetivación él defiende o recomienda. Algunos se han equivocado afirmando que él defiende la técnica de los estoicos. Pero esto no es así. Lo que Foucault ve de positivo en el análisis estoico es que la técnica de subjetivación se hace como un fin en sí mismo y que no está supeditado a lo jurídico, al estado. Pero claramente él afirma que no se pueden trasplantar los problemas de los estoicos -que existieron hace dos mil años- a nuestra época.

A Foucault se le pregunta: "¿Se debería actualizar esta noción del cuidado de sí, en sentido clásico, frente a este pensamiento moderno? "

Y responde: "No, en absoluto, no se trata de de decir: desgraciadamente se ha olvidado el cuidado de uno mismo, y el cuidado de sí es la clave de todo. Nada me resulta más ajeno que la idea de que la filosofía se ha extraviado en un momento determinado, que ha olvidado algo, y que existe en alguna parte de su historia un principio, un fundamento que es preciso redescubir". (Foucault, HmS, p. 131)

Pierre Hadot cuestiona en la presentación que hace Foucault de la ética helenística que no hace referencia a unas instancias trascendentes al sujeto como la naturaleza y la razón ínsita en esa naturaleza. Hemos visto que en realidad Foucault sí hace referencia a la Naturaleza. El cuidado de sí presupone el conocimiento causal de la naturaleza porque ello nos da serenidad. Sin embargo, Hadot puede tener razón en cuanto alhecho de que Foucault destaca el lado subjetivo de esta ética helenística,la técnica de subjetivación, y le interesa menos la instancia trascendente a que ella obedece. No obstante, Hadot reconoce la pertinencia de la ética de subjetivación.

A mi modo de ver el mensaje de Foucault es que cada uno puede adoptar su propio estilo de vida, es decir, su propia técnica de subjetivación, y que para ello no hay recetas. Por eso él se limita a dar ejemplos históricos, y podía haber dado muchos otros, y así planeaba hacerlo, pero de esos ejemplos históricos no se deriva una normmativa actual, ni una ejemplaridad fuera de contexto. Esto es coherente con su filosofía de toda la vida que evita toda normatividad. Las ideas éticas de Foucault no constituyen una normatividad, a lo más un llamado, una invitación a que usemos de nuestra libertad para dar un estilo a nuestra propia vida.

REFERENCIAS

Michel Foucault, Historia de la sexualidad II. El uso de los placeres. (HS, II)

México, Siglo XXI, l986.

_____ Historia de la sexualidad III. la inquietud de sí. México, Siglo XXI, 1986.

_____ Tecnologías del yo, (TY) Paidós, l990.

_____ Genealogía del racismo, La Piqueta, 1992

_____Hermenéutica del sujeto (HmS), Madrid, La Piqueta, l994.

______ Dits et écrits, Paris, Gallimard, 1994. Especialmente el volumen IV está casi todo dedicado a las conferencias y otros ensayos que Foucault dictó y escribió sobre el tema del cuidado de sí en los últimos años de su vida.

_____ "La gouvernementalité", en: Dits et écrits, vol. III,

domingo, 27 de enero de 2008

El cuido de sí en la Antiguedad

Fábula-mito de Cuidado y análisis
Traducción libre anotada de fragmentos de Saber Cuidar: Ética do humano – Compaixao pela terra (1999) de Leonardo Boff por Yamila Bauzá (las negritas son mías)Fábula-mito de Higinio“Un día cuando se disponía a atravesar un río, Cuidado se sintió inspirado al fijarse en un pedazo de barro. Entonces maravillado comenzó a darle forma, cuando apareció Júpiter.Cuidado pidió a Júpiter que le soplara con su espíritu, lo que éste hizo de buen agrado.Cuidado quiso nombrar a su criatura pero Júpiter se lo prohibió, a menos que le llamara como él.Esto suscitó una discusión entre Cuidado y Júpiter, el padre de los dioses. En eso apareció Tierra, quien también quiso llamar a la criatura con su nombre pues ésta estaba hecha de su propia materia.Ahora eran tres los envueltos en una discusión, de manera que pidieron a Saturno que actuara como árbitro. Este tomó la siguiente decisión que pareció justa:“” Usted, Júpiter quien le otorgó el espíritu, recibirá de vuelta este espíritu cuando la criatura muera.Usted, Tierra quien le otorgó el cuerpo, recibirá de vuelta la corporeidad de la criatura cuando esta muera.Más usted, Cuidado, quien moldeó a la criatura, determinará cuales son los cuidados que debe recibir la criatura mientras ésta viva.Una vez más comenzaron a discutir sobre el nombre de la criatura, cuando Saturno decidió que sería llamada hombre que se deriva de “humus” que quiere decir tierra fértil”Biografía de Higinio (Gaius Julios Hyginus)En el año 44 antes de Cristo Cayo Julio César, general y Cónsul fue asesinado en pleno Senado por su hijo adoptivo Brutus. Le sucedió un triunvirato constituido por tres cónsules, su nieto adoptivo Cayo Julio César Octavio (63aC-14 DC), Marco Antonio (83aC-30 DC) y Marcos Emilio Lepido (__ -12aC). Cayo Julio César Octavio prevaleció sobre los otros dos Cónsules y en el año 27 AC se apropió del nombre Augusto (primer ciudadano) y se convirtió en el primer Emperador romano. Fue durante su imperio cuando nació Jesucristo, dato de suma relevancia para los cristianos.En el 47 AC , el General Octavio entró victorioso en Alejandría, Egipto donde decidió llevarse consigo al joven Higinio. Era común en aquel tiempo que el general vencedor se llevara en calidad de esclavos a personas que despertaran su interés. De ser cultos, conocedores de la lengua y cultura griega, como Higinio; se convertían en maestros de los hijos de los patricios, como se llamaba a la clase alta romana. Era también costumbre que los dueños de esclavos, en señal de su absoluto poder, impusieran a sus esclavos su nombre, así fue que Higinio llegó a llamarse Cayo Julio Higinio. Augusto manumitió (acto y proceso de sacar del estado de la esclavitud a un individuo) a Higinio, adquiriendo así el estado social y civil de liberto (recordar a Trimalción, el liberto millonario de la novela Satiricón).En Roma, Higinio asistió a la mejor escuela de la época dirigida por Alexandre Polihistor, también liberto y alejandrino, y quien dirigía la Biblioteca Palatina fundada por César Augusto en el año 28 AC. Las bibliotecas de la Antigüedad equivalían a las llamadas Fundaciones culturales o Institutos de hoy día. Apenas había libros pero sí cursos de todo tipo desde teología, historia, botánica y astrología. Eran comunes las discusiones sobre filosofía y se realizaban encuentros intelectuales entre poetas e historiadores.Cuando Higinio tenía 30 años, César Augusto, a quien siempre acompañaba, le confió la dirección de la Biblioteca Apollinis. Esto le ayudó a consagrarse con una brillante carrera, pues ahora podría crear sus propios cursos, organizar actividades académicas y relacionarse con los mejores espíritus de la época como Ovidio (43aC-17 DC autor deEl arte de amar, poemario del cual leeremos fragmentos) y Virgilio (70 AC- 19 DC [autor de la épica romana La Eneida, la cual mencionamos innumerables veces cuando leímos La Odisea en clase, de hecho es La Odisea un texto madre para los primeros 6 capítulos de La Eneida, al contener el relato del viaje y su ritual de iniciación caracterizado por los peligros en el mar, figuras matriarcales enamoradas del héroe, y la visita al mundo de los muertos como medida para adquirir conocimiento vital para su misión]).Higinio también llegó a dirigir la Biblioteca Central de Roma, la Biblioteca Palatina a la muerte de Alexandre Polihistor. Se cuenta que todavía a los 70 años se encontraba trabajando y animando la vida cultural romana. Según los historiadores en el año 10 DC murió en la pobreza pues no sabía administrar sus bienes. El poeta Ovidio, como un acto de solidaridad a su desdicha le dedicó una oda titulada “Tristia Hygin”, que significa algo así como “La desdicha de Higinio”.La obra de Higinio (síntesis mía)Higinio aprovechó sus contactos y las innumerables fuentes de las que estaba rodeado para escribir una obra numerosa. Produjo textos teológicos sobre las características de los dioses, biografías de personas ilustres del mundo romano, ecología y geografía de las ciudades itálicas (eran los itálicos una cultura de la Italia primitiva, así mismo se conoce como la península itálica a la famosa bota que constituye el territorio de Italia). Escribió la primera monografía conocida sobre las abejas, además de discurrir sobre astronomía y astrología.Es en su obra “Fabulae seu Genealogiae”, traducido como “Genealogía de la fábula” donde recopila historias y mitos de la tradición griega y latina. Aquí se encuentra el mito-fábula sobre Cuidado y su creación del primer ser humano, así que podemos categorizarlo como un mito de creación. “Fabulae seu Genealogiae” contiene materiales de diversas procedencias y estilos, contradicciones que nos hace pensar que el libro no es exclusivamente de Higinio. Además, la gran cultura que poseía Higinio no nos podría hacer pensar que éstas eran producto de su mano. El mito-fábula de Cuidado constituye el número 220 (“Fabulae seu Genealogiae” contiene 300 leyendas, historia y mitos) y es de origen griego.Explicación de la fábula-mito de Cuidado (síntesis mía)El profundizar en la interpretación de la fábula-mito nos fortalece e ilumina para conocer la esencia de la humanidad y así fundamentar un Ethos para los nuevos tiempos.Una fábula es una narrativa imaginaria cuyos personajes, por regla son animales o plantas que personifican cualidades, virtudes y vicios humanos con el fin de transmitir lecciones morales o de tornar concreta una verdad abstracta. Son muy conocidas las fábulas de La Fontaine (1621-1695), como la de la zorra y las uvas.En nuestro caso Higinio personifica la dimensión “Cuidado”. Cuidado paseaba por la playa cuando fijó su atención en un pedazo de barro, usó su imaginación y moldeó un muñeco de arcilla. Discute con Júpiter y con Tierra. Acata la sentencia de Saturno.Esta fábula es rica en figuras mitológicas greco-latinas de gran simbolismo como lo son Júpiter, Tierra y Saturno. Por esta razón le llamamos a ésta fábula-mito. Entonces, ¿qué es un mito?El mito encarna una gran complejidad. Su lenguaje común para la comunicación en masa sirve de vehículo para la transmisión de una visión reduccionista, oculta e interesante de la realidad. Equivale en tanto a ideología. El mito designa clichés o creencias colectivas acerca de temas relevantes sobre sujetos, situaciones y acontecimientos que circulan en nuestra cultura. Por ejemplo se habla del “mito del buen salvaje” que transmite la creencia de que los indígenas, al no estar contaminados por la cultura, son buenos por naturaleza. Este cliché representa una forma reduccionista de entender el mundo, porque el indígena tiene su cultura e interviene con ella de una manera particular. Al igual que todos los seres sociales el indígena tiene su dimensión sim-bólica y dia-bólicaEl “mito del negro vago” además de ser falso, constituye una calumnia. Casi todo lo que se construyó en nuestros países en el Caribe, Colombia, Brazil y el sur de los Estados Unidos vino de la mano de obra esclava. Los negros y las negras aunque tratados como objetos, mostraron gran diligencia en el trabajo. Posiblemente son el grupo que más afectó la cultura brasilera y la norteamericana a través de las expresiones culinarias, musicales y lingüísticas. También podemos constatar una huella evidente en lo que se refiere a la calidez de las relaciones interpersonales y al comportamiento místico. Aunque esclavos, fueron agentes civilizadores.Naturaleza de Cuidado (síntesis)Higinio no visualiza a Cuidado como una divinidad sino como una personificación de un modo de ser fundamental.Es importante conocer la fenomenología de Cuidado. Por fenomenología entendemos la manera a través de la cual cualquier situación o evento se convierte en un fenómeno para nuestra conciencia; se hace parte de nuestra cotidianidad y se amolda a nuestro comportamiento. Es preciso pensar sobre cómo vivimos el cuidado y como se estructura en nosotros mismos. Nosotros tenemos “cuidado”. Nosotros somos cuidado, de manera que el cuidado es una condición ontológica que constituye al ser humano. Es una forma muy particular de ser en cada hombre y mujer. Sin cuidado nos deshumanizamos.En el “Ser y el tiempo” Martin Heidegger (1889-1976), por excelencia un filósofo del cuidado, demuestra cómo realidades tan fundamentales como el querer o el desear se encuentran enraizadas en el cuidado esencial. Ambas condiciones se materializan a partir de la dimensión humana del cuidado. De acuerdo a Heidegger el cuidado es “una condición ontológica siempre subyacente a todo lo que el ser humano emprende, proyecta y hace; el cuidado constituye la plataforma desde donde se genera cualquier interpretación sobre el ser humano”. Así que para lograr comprender la actividad humana, necesitamos conocer lo que es el cuidado o cuido de sí (conceptualización utilizada en el texto de Michel Foucault, Hermenéutica del sujeto).Interpretación filológica de CuidadoLa filología es una herramienta para descifrar la riqueza escondida detrás de las palabras. Normalmente las palabras se originan desde un nicho de sentido a partir del cual se desdoblan otras significaciones a fines con éste.De acuerdo a algunos diccionarios clásicos de filología, la palabra cuidado deriva del latín cura, la cual utilizó Heidegger en su texto “Ser y el tiempo” . En su forma más antigua cura se escribía coera en latín y era utilizado en varios contextos de relaciones amorosas y de amistad. Cura expresaba cuidado, desvelo, preocupación e inquietud por la persona amada o por el objeto en estima. Otra versión de la raíz latina de Cuidado es cogitare-cogitatus, el sentido era básicamente el mismo; mostrar interés, expresar una actitud de desvelo y preocupación. El cuidado surge cuando alguien toma importancia para mí, entonces paso a dedicarme a él o ella, me dispongo a participar de su destino, de sus búsquedas y sufrimientos; en fin de su vida.Ambos significados nos confirman que el cuidado es más que un acto singular o virtud, es un modo de ser relacionado con la forma en que un sujeto interviene en el mundo con los otros y con todas las cosas. El cuidado significa una forma de existir y co-existir, de navegar por la realidad y hacerse presente en el mundo. A través de esa navegación, de ese juego de relaciones, el ser humano va construyendo su propio ser y su propia identidad.El proceso de construcción de la realidad humana emerge a partir de dos visiones del ser en el mundo; el ser del trabajo y el ser del cuidado.En el mundo, el modo de ser del trabajo se da mediante la interacción y la intervención.El hombre siempre ha necesitado conocer las leyes y ritmos de la naturaleza parapoder intervenir con ella y así facilitarse la convivencia. El trabajo prolonga laevolución e introduce realidades que la evolución por sí misma no hubierapodido producir. La producción humana en el terreno del urbanismo, el transporte ylas comunicaciones permite que la sociedad y la naturaleza entren en simbiosis oco-evolucionen.De cierta forma “el trabajo” está presente en el dinamismo de la propia naturaleza.Los animales y las plantas también trabajan en la medida en que se inter relacionancon el medioambiente, muestran flexibilidad al adaptarse a las condiciones existentes.A través del trabajo el ser humano, transforma de forma conciente su modo deser, entonces éste asume el carácter de un proyecto o de una estrategia compuestapor tácticas de plasmación de sí mismo y de la naturaleza.Durante las edades primitivas el trabajo más bien constituía una forma de interaccióncon la naturaleza, pues la naturaleza era objeto de su veneración. El ser humanoutilizaba solamente aquello que necesitaba para asegurarse una existencia más seguray feliz. Ese proceso de interacción comenzó entre 2 a 1,600 millones de años atrás a partir del homo habilis que inventó los instrumentos de trabajo. Este proceso continuó a través del homo sapiens, quien aparece hace 150 mil años y de quien descendemos directamente. Hace 10 mil años, desde el neolítico comenzó un proceso orgánico cuando el ser humano construyó casas y villas, domesticó plantas y animales; hasta culminar en la tecnociencia de nuestros días.Por medio del trabajo los seres humanos forjaron sus culturas como una modelación de sí mismos y de la naturaleza. Así fue como comenzó a forjarse un camino para la voluntad de poder y dominación sobre la naturaleza. Esta actitud de poder se exacerbó cuando el hombre se sintió desafiado por los obstáculos que enfrentaba para la subsistencia. Este evento generó un aumento en agresividad en el ser humano y así de su ingenio para contrarrestar el impacto de las fuerzas de la naturaleza. Comenzó a utilizar la razón instrumental-analítica que es más eficaz para intervenir en profundidad con la naturaleza. Este tipo de raciocinio exige objetividad e impone distanciamiento de la realidad con el fin de estudiarla como un objeto. Cabe discutir que los objetos no son “objetos en sí”, sino que la razón los aísla de su medio al reconstruirlos de una forma particular que utiliza para la concretización de sus intereses. La objetividad es una proyección de la razón.En verdad dichos objetos son sujetos con historia que acumulan e intercambian información y pertenecen a la comunidad cósmica y terrenal.Como resultado del avance y desarrollo de esa forma objetiva de conocer el mundo y la cosificación de la naturaleza, el ser humano se dedica a la creación de aparatos para el ahorro de sus fuerzas físicas y el aumento del potencial de sus sentidos. Hoy gran parte de los trabajos son realizados por máquinas, surge lo que se conoce como “cibionte” o superorganismo, producto de seres humanos, máquinas y redes de información. La base de la sociedad actual está caracterizada por la articulación entre la biología, la mecánica y la electrónica.El modo de ser del trabajo, configura las cosas de forma que funcionen a favor de intereses personales y colectivos. Todo gira en torno al ser humano originando así el antropocentrismo. La visión antropocéntrica permite que las cosas tengan sentido cuando satisfacen sus deseos, así niega la autonomía de “las cosas” (la naturaleza). Además que excluye la conexión entre el ser humano y la naturaleza; ignora que somos sujetos dadores de vida, sensibilidad, inteligencia y armonía, primero entre nosotros mismos, y luego con el universo y la Tierra. La Tierra es un sujeto que manifiesta su capacidad de sentir, de pensar y de veneración por nosotros y en nosotros. El antropocentrismo ignora todas estas imbricaciones.La actitud de trabajo-poder sobre el mundo materializa la dimensión “o construcción” de lo masculino en el hombre y la mujer. La dimensión humana de lo masculino ordena la realidad para conocerla mejor y subyugarla, y utiliza el poder y la agresión para alcanzar sus objetivos utilitaristas. Esta dimensión o fuerza de la cultura humana ha impulsado la conquista de todos los espacios de la tierra y del espacio exterior o celeste. Comenzó a dominar desde el neolítico y ha llegado a su punto culminante a través de la masculinización de todo en el planeta.El modo de ser del cuidadoOtro modo de ser en el mundo se realiza a través del cuidado. El cuidado no se opone al trabajo, pero le confiere una tonalidad diferente. Por medio del cuidado, la naturaleza más todo lo que existe en ella, dejan de ser apreciados como objetos para convertirse en sujetos. Así el ser humano comienza a interactuar a través de una relación de sujeto-sujeto, al contrario de la visión de sujeto-objeto producto del modo de ser del trabajo.Todos los seres vivientes son sujetos que entrañan valores y representan símbolos que remiten a una realidad fundamental. La naturaleza no es muda, habla y evoca mensajes de grandeza, belleza, perplejidad y fortaleza. Cuando el ser humano co-existe con la naturaleza es capaz de interpretar esas señales. El dominio se convierte en convivencia y la intervención en interacción y comunicación.El pensamiento analítico instrumental (logos) abre el camino para el raciocinio cordial o esprit de finesse (espíritu de delicadeza). Sin embargo la centralidad para el pensamiento en el modo de ser del Cuidado es el pathos o sentimiento. El modo de ser en el mundo del cuidado permite al ser humano conocer la experiencia fundamental en el mundo. Esta comienza cuando suplantamos el valor utilitarista de la naturaleza por el valor intrínseco de las cosas que conviven en la naturaleza. A partir de ese valor substancial emerge la dimensión de alteridad, respeto, sacralidad, reciprocidad y complementariedad.Todos nos sentimos ligados los unos con los otros, formando un todo orgánico diverso y siempre incluyente. Ese todo remite a una fuente que une todo, lo sustenta y energiza. Esa fuente irrumpe como un Valor Supremo con carácter de misterio que a la vez quese anuncia se resguarda. Ese misterio no atemoriza sino que fascina y atrae como el sol.Se deja experimentar como un gran útero acogedor que nos realiza de forma suprema; también es llamado Dios.El modo de ser del cuidado revela la dimensión de lo femenino en el hombre y la mujer. Lo femenino ganó visibilidad en la historia a partir del neolítico cuando las culturas eran matriarcales y vivían en comunión con la naturaleza. Eran sociedades marcadas por un profundo sentido de lo sagrado en el universo y por la reverencia hacia la vida y la tierra. Las mujeres poseían la hegemonía histórico-social y otorgaban a lo femenino una expresión tan profunda que fijó en la humanidad una memoria permanente que aún se manifiesta en el inconsciente colectivo a través de símbolos, sueños y arquetipos.

Bosquejo

Universidad de Puerto Rico
Recinto de Cayey
Departamento de Humanidades


Curso: Estudio de las Culturas I : Culturas Antiguas
Codificación: HUMA 3101
Dra. Yadmilla Bauzá-Múscolo
Oficina: Departamento de Humanidades
Horas de oficina: comunicarse a yerbabuena08@gmail.com para establecer hora de encuentro

Reflexión crítica sobre las culturas antiguas desde una perspectiva multidisciplinaria y una variedad de enfoques que nos permitan conocer e investigar sobre cómo vivían el mundo los antiguos del espectro grecorromano principalmente, así como calibrar qué continuidad en cuanto a ideas, conceptos y modos de convivencia podemos trazar desde la Antigüedad hasta el mundo contemporáneo.

Temas y tiempo aproximado:

-La visión de mundo o conocimiento del mundo (episteme) de los griegos antiguos ( semanas)
Film Iphigenia de Michael Caccoyannis – el mito post-homérico y sus múltiples visiones de mundo
Actividad sugerida: proyección de imágenes relacionadas al mito de Ifigenia, prueba corta sobre temas discutidos

- Lectura y discusión de la fábula-mito de Cuidado escrita por Higinio ( semanas)
Exploración del concepto del cuido de sí en el trabajo de Cayo Julio Higinio como contexto al
desarrollo de la cultura latina durante el Imperio Romano.
Actividad sugerida: Lectura de ensayo de Leonardo Boff en ¿Cómo fundar una ética planetaria?
Presentación oral colectiva – selección de fotografías, cada grupo seleccionará imagen e investigará sobre problemas ambientales en Puerto Rico y el mundo a la luz de las lecturas de Higinio y Leonardo Boff

- La filosofía griega ( semanas)
Los filósofos presocráticos –del mythos al logos, la ciencia como primera forma de saber racional y madre de los otros saberes.
Sócrates – la dialéctica, desafío al orden establecido en una democracia (Apología)
Platón – ¿qué es lo verdadero y cómo se conoce?, la ontología y la epistemología; planteamientos políticos, quien debe gobernar y el mundo de las clases sociales
Aristóteles – el deísmo y la ética
Lecturas: fragmentos de The Presocratics, “Apología de Sócrates”, Etica para Nicomaco

- El arte clásico ( semana)
El ideal estético
Etapas Arcaica, Clásica y Posclásica o Helenística
Arte romano antiguo
Elementos de la arquitectura y escultura clásica: su desarrollo y repetición en
el mundo americano
Visita virtual a las colecciones de la Antiguedad en varios museos del mundo

- Petronio y Satiricón (fragmento de La cena de Trimalción) ( semanas)
Temas: Género, clases sociales e ideología en la Roma de finales del siglo I
El epicureísmo como filosofía helenística, su secularización en la antigüedad. El modo de producción y la sociedad de consumo contemporánea.
Lecturas acompañantes: Historia de la sexualidad – 2- El uso de los placeres , Michel Foucault, pp. 16-25
El “Satyricon” de Federico Fellini – la interpretación del texto antiguo dentro del movimiento artístico del cine italiano neorrealista

Estrategias instruccionales: Discusiones que proveerán el contexto teórico para cada lectura. Presentaciones orales colectivas donde los estudiantes criticarán fragmentos de las obras leídas en clase y/o presentaràn nuevos temas y posturas relacionadas a la discusión en clase. Debates en clase. Crítica de algunas de estas obras y géneros tratados en el cine.

Método de evaluación:

El estudiante deberá acumular un total de 200 puntos repartidos entre presentaciones orales en grupo, debates y respuestas de lectura individuales. La nota final se promediará de la puntuación obtenida.

Observaciones para el estudiante:

La asistencia al curso es responsabilidad de todo estudiante universitario. El profesor pasará lista diariamente. La asistencia a clase es vital para su buen desempeño en el curso y por supuesto reflejará el resultado de su nota final . No se podrá entrar al salón de clases pasados 10 minutos desde su comienzo. Siempre procure comunicarse con el profesor si acaso un asunto urgente le impide ser puntual.
Estudiantes con 5 ausencias o más sin excusa formal no podrán aprobar el curso. Si se ausenta a cualquiera de las presentaciones orales o debates no podrá reponerlas debido a la naturaleza de las mismas, es un trabajo de equipo que requiere la presencia de todos sus integrantes para alcanzar el éxito mediante la repartición de tareas y discusión de distintos enfoque o subtemas de la investigación escogida.

Lecturas y textos para la clase:

El profesor asignará diversas lecturas con anticipación, será responsabilidad del estudiante tenerlas en clase cuando las estemos estudiando. Todas las lecturas asignadas para el curso, ya sean libros, ensayos o artìculos estaràn disponibles en Reserva Digital de nuestra Biblioteca y/o en el blog para la clase.


Bibliografía:

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Síntesis Ifigenia y preguntas de discusión

Ifigenia en Aúlide de EurípidesBreve resumen:Agamenón, obligado por los oráculos, debe sacrificar a su hija Ifigenia para que las tropas aqueas, detenidas en Aúlide, puedan proseguir su camino hacia Troya. Vemos de nuevo aquí planteado, en todo su dramatismo, el clásico conflicto entre moral y Estado (en este caso toma la forma de Razón de Estado).Agamenón, que en un primer momento había llamado a su hija con el pretexto de casarla con Aquiles, intenta luego, enviando otra carta, impedirlo, ya que, después de reflexionar mucho sus obligaciones como padre le parecen estar por encima de sus obligaciones como caudillo. Aún así sus propósitos son frustrados, su carta es interceptada por Menelao, y su hija acaba llegando al campamento, acompañada por su madre y por su hermano, creyendo que el objetivo es su casamiento.Agamenón decide entonces seguir con el engaño, pero Yocasta, la madre, descubrirá, tras un encuentro casual con Aquiles, toda la verdad, lo cual conmoverá tanto al héroe que se comprometerá a proteger a Ifigenia.En esta parte de Ifigenia asistimos a las súplicas de madre e hija, apelando constantemente a la obligación de Agamenón para con su familia, mientras Agamenón se defiende con la apelación a su deber como caudillo griego, por mucho que le aflija cumplir con él. Reproducimos aquí parte del diálogo entre Agamenón y su hija:«Ifigenia. –Yo la primera que te llamé padre, y tú a mi hija; yo la primera, sentada en tus rodillas, te infundí dulce deleite y lo sentí a mi vez. Así hablabas tú: '¿Te veré feliz algún día, ¡oh hija!, al lado de tu esposo, llena de vida y de vigor, como mereces?' Y yo a mi vez te decía estas palabras, cerca de tus mejillas, que ahora tocan mis manos: '¿Y qué haré yo contigo? ¿Te recibiré anciano en premio de las penalidades que sufriste al criarme?' Conservo el recuerdo de estas palabras, pero tú las olvidaste y quieres matarme.» [vv. 1220-1232]«Agamenón. –Conozco sin duda, cuándo debo compadecerme y cuándo no, y amo a mis hijos, que de otro modo sería insensato. Mucho, ¡oh mujer!, me aflige realizar mi proyecto, mucho también no osarlo, pero es mi deber. [...] No me arrastrará Menelao, ¡oh hija!, ni me conformaré con su opinión, sino Grecia me obliga, en cuyo provecho, ya quiera o no, he de inmolarte, porque somos más débiles. Conviene que sea libre en cuanto de ti y de mí dependa, ¡oh hija!, y que los bárbaros no roben a los griegos sus esposas.» [vv. 1255-1275]

Preguntas para reflexionar y discutir en clase:1. ¿Podríamos distinguir dos tipos de mundos o espacios dentro de la historia de Ifigenia? Describe.2. Reflexiona sobre las leyes que rigen el mundo de los hombres3. ¿Qué papel juega la religión dentro del conflicto?4. Describe los valores o la moral dentro del mundo de la casa o los doméstico, también le podemos llamar el mundo de lo privado o el oikos como le llamaban los griegos.5. ¿Por qué crees que Ifigenia acepta las leyes del mundo de los hombres al final?